Retribución inesperada

Опубликовано: 29.05.2015

Desde los primeros tiempos su aparición, la civilización del Islam tuvo una sed inagotable hacia el conocimiento y el saber. La primera y las subsiguientes generaciones de musulmanes buscaron y encontraron nuevos conocimientos en todos los ámbitos de la vida. Ese interés hacia todo lo nuevo e inexplorado se extendió prácticamente a todas las capas de la sociedad, y en especial medida, a sus gobernantes.

Una evidencia de ello fue la historia relacionada con la aparición en el estado musulmán de trabajos científicos famosos como “El Almagesto” escrito por Ptolomeo y “Los Elementos”, obra del famoso matemático Euclides…

25

Ambos trabajos pertenecen a sabios de la Grecia Antigua y naturalmente, esas obras fueron escritas en su lengua materna. Como es conocido, el estado de Bizancio durante largo tiempo conservó con especial cuidado el legado del saber de los antiguos pensadores griegos.

Sin embargo, el estado bizantino paulatinamente entró en decadencia: a consecuencia de razones internas – como por ejemplo, los diversos golpes de palacio y convulsiones civiles. También influyeron factores externos – en particular, las derrotas sufridas tras guerras con pueblos vecinos.

Uno de estos vecinos de Bizancio fue el próspero califato Abasí contra el que los gobernantes bizantinos sostuvieron cruentas guerras y treguas. Y así, después de una de esas guerras, que para Constantinopla supuso una desastrosa derrota, para la firma de un tratado de paz el califa abasí impuso condiciones. Además de los términos habituales, tales como la liberación de prisioneros y el pago de indemnizaciones, de repente el califa exigió otra condición… la transferencia de algunos manuscritos antiguos, entre los que se encontraban las obras de Ptolomeo y Euclides. Bizancio no tuvo más opción que entregar estos libros a los vencedores.

***

¿Cual fue el destino de estos y otros manuscritos antiguos? Desaparecieron sin dejar huella en el abismo de la historia, o de todas maneras tuvieron algún provecho? Es más que evidente que los califas musulmanes, dispuestos a adquirir obras de sabios antiguos tan valiosas no eran unos “malvados” que languidecieron con sus tesoros, escondiéndolos en cofres secretos. Su objetivo fue educar, y así, lo primero que hicieron con estos libros fue traducirlos al árabe.

Estas y muchas otras traducciones desempeñaron un papel importante en el desarrollo de las diversas ciencias, y a través del ensayo y el error ayudaron a los sabios musulmanes a discernir conclusiones adecuadas relacionadas con el conocimiento y hacer nuevos descubrimientos. Es absolutamente erróneo afirmar que el conocimiento musulmán antiguo se limitó a copiar o atribuirse como propias descubrimientos o postulados famosos. El análisis objetivo demuestra que los sabios musulmanes estudiaron cuidadosamente los trabajos de pensadores ilustres, y con frecuencia, tras encontrar errores, hasta rectificaron conclusiones hechas por sabios anteriores. Algunos sabios musulmanes hicieron descubrimientos propios, y a consecuencia de ello, la civilización recibió un nuevo impulso en su desarrollo.

16

Es notable el hecho de que muchos trabajos traducidos al árabe, posteriormente fueron traducidos a lenguas europeas. Por lo tanto, el “Almagesto” de Ptolomeo tuvo una difusión mucho más amplia en Europa precisamente después de su traducción del árabe al latín. Incluso el Pontífice romano, Silvestre II, utilizó la traducción al árabe de esta y otras obras científicas.

Todo esto demuestra la atención que prestó el mundo musulmán a la búsqueda del conocimiento y el saber. La floreciente civilización del Islam siempre estuvo implicada muy directamente con este importante factor para el desarrollo de la humanidad, y de tanta relevancia en todo momento. La era moderna confirma una vez más la imperiosa necesidad del desarrollo científico, sin el cual, es imposible la consecución de avances y éxitos significativos.

“Almanaque de conocimientos útiles”

Muslim Politic

Comments are closed.