Turquía prepara “ofensiva diplomática” en Líbano

Опубликовано: 22.01.2021

El primer ministro libanés, Saad al-Hariri, realizó una visita a Turquía el pasado en enero, en la que se reunió con el presidente turco Recep Erdogan y discutió el desarrollo de las relaciones bilaterales. Esta visita tiene un significado especial por el hecho de que Hariri es considerado uno de los aliados más importantes de Riad. Las conversaciones de Saad con Turquía, considerado el principal rival de Arabia Saudita en su pugna por el liderazgo en el mundo musulmán es de especial interés …

Según los medios de prensa árabes, la cúpula política saudí y personalmente el príncipe heredero Bin Salman no pueden aceptar esta reorientación “provocadora” de las históricas relaciones de su país con los líderes de la comunidad sunita en el Líbano, sobre todo si se tiene en cuenta que el mismo Hariri tiene la ciudadanía saudí.

En un artículo reciente, Abdel Bari Atwan, editor jefe del diario digital Rai Al Youm analizando la visita destacó algunos aspectos que explican los nuevos cambios que se producen a nivel regional y que podrían tener importantes implicaciones políticas y religiosas no solo para el Líbano, sino también para toda la región de Oriente Medio:

1) Por lo visto, las autoridades de Riad ahora han dedidido apoyar a Bahaa al-Hariri, el hermano mayor de Saad, que actualmente emerge como una figura influyente en la arena política libanesa, en violación a un acuerdo anterior, de hace unos 15 años, después del asesinato del entonces primer ministro Rafik Hariri. Según ése acuerdo, Saad se convirtió en el heredero político de su padre y su hermano mayor, Bahaa, asumió el control de los proyectos del clan al-Hariri en Arabia Saudí. Este cambio de “status quo” influye en la estrategia política del jefe del gobierno libanés.

2) El paso de Saad al lado turco se produce después de que éste, en tres ocasiones, pidiera sin éxito una audiencia con el príncipe heredero Bin Salman, a quien consideraba su amigo. Esto confirma una vez más que Riad decidió apostar por el hermano mayor del clan Hariri.

3) La creación por parte de Bahaa de nuevas alianzas con otros partidos sunitas libaneses (debilitando la influencia del partido de Saad), el establecimiento de relaciones amistosas con Damasco, los miles de millones de dólares de inversión saudí que ha recibido para sus proyectos y la creación de su propio imperio mediático, todo esto, por supuesto, obligó a Saad a visitar Turquía.

4) Todo esto favorece a Erdogan que desde hace mucho tiempo planea establecer buenas relaciones con la comunidad libanesa sunita y ganársela a su favor en su plan de “ascender al trono” entre los musulmanes. En una primera etapa, Ankara comenzó a operar en el Trípoli libanés (norte del país), lejos de la influencia y el control del clan Hariri, donde ha logrado establecer algunos centros de influencia. Y ahora, si logra una alianza estratégica con Saad, Erdogan podrá controlar la mayor parte de la comunidad libanesa sunita en el norte (Trípoli) y sur (Beirut). Además, podrá “mezclar las cartas” formando todo tipo de alianzas políticas dentro del Líbano.

5) A la luz de las contradicciones turco-sirias y la negativa de Hariri de cualquier diálogo con Damasco y sus aliados en el Líbano, un posible paso al bando de Turquía complacerá a ciertos grupos libaneses sunitas, especialmente a los representantes del movimiento Ikhwan.

6) El arrivo de Joseph Biden a la presidencia de Estados Unidos, reconocido defensor de “las minorías” y “las democracias” en la región (en particular, para los kurdos que buscan crear su propio estado), así como la posible renovación del “acuerdo nuclear” con Irán – indican la posibilidad de que pueden producir nuevas alianzas en la región …

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Según el editor de Rai Al Youm, “el primer ministro libanés vino a Turquía a pedir ayuda y el presidente Erdogan está dispuesto a ayudar, pero no gratis. Turquía es un país fuerte, ha emprendido intervenciones militares para apoyar a sus aliados en Libia, Siria y Azerbaiyán. Pero, ¿intervendrá militarmente para apoyar a su nuevo aliado?”

El rotativo árabe enfatiza que Saad Hariri tiene muchos oponentes dentro del Líbano. Y además del apoyo de Arabia Saudita, Saad ahora puede perder el respaldo de los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto. Anteriormente, ya había perdido el apoyo de Irán, Irak y Siria, cuando se opuso a la formación del “eje de la resistencia”.

A juicio del experto, “es demasiado prematuro hacer conclusiones definitivas sobre la estrategia de Hariri de reunir todas sus opciones en el bando de Erdogan. En cuanto a los posibles éxitos o fracasos, el periodista destaca que Saad juega una partida muy arriesgada. Porque puede crear problemas al momento de formar un nuevo gobierno y, como resultado, arrojar sombras de duda al futuro político del primer ministro libanés”.

Muslim Politic con materiales de Rai Al Youm

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