Coronavirus geopolítico: causas, versions y consecuencias (primera parte: económica)

Опубликовано: 21.04.2020

La epidemia de coronavirus continúa avanzando por todo el planeta, afectando cada vez más países y regiones. Y aunque algunos de ellos ya empezaron a levantar las medidas de cuarentena, y Groenlandia incluso anunció la victoria sobre la enfermedad, todavía no es posible asegurar cuándo será el fin de la pandemia. Ahora lo más importante no es la epidemia en sí, sino el mundo en que viviremos después de ella, ese mundo que ya recibió el nombre de “post-viral” o “post’-cuarentena”…

Pero antes de comenzar la discusión sobre lo que podrá ser “el después de”, es necesario analizar lo que fue el “antes de”, es decir, las causas de los acontecimientos que tuvieron lugar ante vuestros y nuestros ojos. En primer lugar, hay que tener en cuenta que la epidemia coronavirus no es la primera. Antes de ella se produjeron brotes como el virus del SARS en 2002, el virus MERS en 2012 y el MERS en 2015. En cuanto a la epidemia actual (causada por el virus SARS-CoV-2), es necesario indicar de inmediato que existen causas oficiales y no oficiales de carácter natural y provocado.

Según la versión oficial, el nuevo tipo de coronavirus, denominado Covid-19, por primera vez fue detectado el 17 de noviembre de 2019 en China, en la provincia de Hubei, en la ciudad de Wuhan. Se considera que precisamente alli se enfermó el paciente número cero, sin embargo, se desconoce exactamente qué fue lo que provocó la enfermedad.

Esta versión podría considerarse como la más probable, si se tiene en cuenta que el brote de 2002 también ocurrió en China. Además de que hay otros indicios … Y el primero de ellos es la existencia en Wuhan de un Instituto de Virología, donde opera un laboratorio nacional de seguridad biológica, donde se realizaron investigaciones relacionadas con coronavirus.

Y a partir de esto, rápidamente comenzaron a aparecer las versiones no oficiales. Según una de ellas, en un laboratorio biológico de Wuhan ocurrió una fuga accidental o deliberada del virus Covid-19. Por cierto, esta es la base de las acusaciones presentadas contra China, más que todo, por parte de Estados Unidos, que incluso desde un principio, difundió la expresión “virus chino”.

***

Indignado ante la agresividad de semejante guerra informativa, Pekín respondió a Washington en términos no menos ofensivos y acusó directamente a los estadounidenses de ser los responsables de haber introducido la infección en China.

Según esta versión, expuesta por el representante oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, el nuevo coronavirus pudo ser introducido en octubre de 2019 por soldados estadounidenses que llegaron a Wuhan para participar en los VII Juegos Mundiales Militares. A su vez, los soldados pudieron infectarse en la base militar de Fort Detrick, donde se encontraba un laboratorio biológico militar, y que, por una extraña coincidencia, fue clausurado en agosto de 2019 por “amenazas a la seguridad”.

Cabe notar que entre los argumentos que confirman esta versión figuran las declaraciones del jefe del Centro Estadounidense para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) Robert Redfield, quien durante una intervención ante la Cámara de Representantes declaró que varios pacientes que habían muerto con anterioridad en EEUU no murieron de gripe, sino por coronavirus.

***

Tampoco pueden pasarse por alto las denominadas versions transnacionales que afirman que en este asunto pueden estar involucradas estructuras supranacionales. Los partidarios de estas versiones llaman la atención a una serie de hechos destacables. Por ejemplo, que el especulador de bolsa y magnate George Soros sea uno de los inversionistas clave de un laboratorio de biología en Wuhan. Entre otros detalles, la dirección oficial, es 666 Gaoxin Road East Lake, circunstancia que conduce a hacer analogías “simbólicas” muy razonables.

Entre los acontecimientos que encierran muchos interrogantes también pueden destacarse los siguientes:

— la publicación en 2010 del documento “Escenarios para el futuro de la tecnología y el desarrollo internacional” elaborado por “La Fundación Rockefeller” y “Global Business Network”, donde uno de esos scenarios lleva el título: “La pandemia”;

— la realización en octubre de 2019 “de un simulacro con el nombre epidemia de coronavirus” efectuado por organizaciones como “The Johns Hopkins Center”, “World Economic Forum” y “Bill & Melinda Gates Foundation”;

— la existencia de varios tipos de virus SARS-CoV-2 (A, B y C), el primero de los cuales (A), con el que probablemente comenzó la epidemia, y que está más difundido en los EEUU y no tanto en China;

— la aparición de focos de infección en un rango de latitudes geográficas muy cercano (China, Irán, Italia, España, Estados Unidos);

— el comienzo de la epidemia en Irán en el principal centro religioso del país, la ciudad de Qum, y no en Teherán, que debería haber sido la urbe más afectada en primer lugar;

— el brote de coronavirus entre los marinos del portaaviones francés Charles de Gaulle, que no había atracado en tierra desde mediados de marzo;

— la publicación en 2015 en una revista de renombre de un material que se refiere a la obtención de la “Quimera” – una versión híbrida de coronavirus, donde se afirma con toda exactitud que “los investigadores crearon un nuevo virus que se desarrolla muy bien en las células humanas”…

Algo sorprendentemente, porque según la versión oficial, el SARS-CoV-2 es considerado un híbrido de dos coronavirus, el primero de los cuales se encontró en murciélagos, y el segundo (¡mucha atención!) de origin desconocido.

Es probable que existan muchos más hechos de este tipo que plantean interrogantes razonables, y probablemente, muchos de ellos quedarán sin respuesta, o serán incluidos en la lista de las llamadas “conspiraciones”. Por cierto, a pesar de que la mayoría de las veces las versions “transnacionales” se consideran elementos de las “teorías de la conspiración” y, por lo tanto, se minimiza su importancia, no puede evitarse la pregunta: “Si existen empresas transnacionales, ¿por qué no puede haber intereses transnacionales?”. La respuesta que se deriva de la pregunta es lógica y no tiene nada que ver con teorías de conspiración, porque si existen intereses y objetivos transnacionales, entonces estos se pueden conseguir utilizando los mismos medios y métodos que utilizan los estados, solo que a un nivel diferente y a una dimensión más global.

***

Por lo tanto, para explicar por qué apareció la pandemia hay versiones más que suficientes, y cualquier persona por su cuenta, puede elegir la version que considere más lógica y razonable. Y sin importar la tesis que se elija, el interrogante más relevante para todos será: “¿Y qué pasará después de la epidemia?” (vamos a confiar en que termine pronto). ¿Aparecerá un nuevo “orden mundial” post-viral, como dijo el famoso gurú de la política internacional Henry Kissinger? Y si es así, ¿qué significa eso?

Antes que todo, es evidente que nos referimos a la economía que ha sido la más afectada hasta ahora. Y aquí, vale destacar otra “coincidencia occasional”: Durante casi todo el año 2019, las instituciones financieras internacionales convencieron al mundo de que se aproximaba una gran crisis económica. Pues el Covid-19 aceleró ese proceso de un golpe, y ahora el Fondo Monetario Internacional (FMI) habla sobre el “retorno a los años de la Gran Depresión”. En este proceso también jugó su papel la recién “guerra del petróleo” que en mayor medida, confundió aún más el nudo de las contradicciones geoeconómicas.

¿Y cómo se ve el futuro de la economía global? En primer lugar, con perspectivas muy vagas para EEUU, donde la epidemia está hacienda estragos, y que han puesto a la Casa Blanca ante una situación muy complicada: si no impone la cuarentena, la mortalidad puede alcanzar proporciones catastróficas, y si impone restricciones, la economía estadounidense puede afrontar un colapso real. En este sentido, analistas de JP Morgan predicen que la economía más grande del mundo puede caer en casi un 40%. Y esto sin mencionar los enormes niveles de desempleo.

El colapso económico de EEUU, incluso si ocurre en forma diferente a las estimaciones previstas, deberá conducir a cambios substanciales. En primer lugar, se acelerará el proceso del desplazamiento del dólar como divisa de referencia en el mercado mundial (desdolarización), y esto a su vez, puede conducir a la desaparición de conceptos y mecanismos como el dólar estándar y el petrodólar. Este último, apareció en la década de 1970, reemplazando al llamado patrón oro, que era la vinculación del dólar al oro. ¿La desaparición del petrodólar (si realmente ocurre) conducirá al retorno del patrón oro? Las tendencias recientes hablan a favor de esto:

— en primer lugar, el precio del petróleo cada vez es má bajo, mientras que el precio del oro, por el contrario, sube;

— en segundo lugar, los bancos centrales de la mayoría de los países del mundo aumentan de forma dinámica y constante las reservas de este metal precioso en sus activos;

— en tercer lugar, varios gobiernos ya han devuelto sus reservas de oro a su país de origen, y este proceso continúa;

— finalmente, y en cuarto lugar, en septiembre de 2019, desapareció el denominado “Cartel del Oro” al no renovarse el tratado entre los Bancos Centrales tenedores de las mayores reservas de oro del mundo (Central Bank Gold Agreement).

***

El retorno al patrón oro y la desaparición del patrón dólar puede conducir a que ocurra lo que los economistas han hablando hace mucho tiempo: tras la desaparición de “la moneda mundial” aparecerán las denominadas “zonas monetarias”. En referencia a regiones del mundo donde dominarán monedas de países como el euro, el yuan, el rublo, etc. También es posible la aparición de nuevas zonas monetarias mediante la fusión de varias de ellas. (La digitalización del dinero, que incluye tanto el rechazo del efectivo como el fortalecimiento de las criptomonedas, no debe pasarse por alto).

Al mismo tiempo, algunas zonas que aparentemente ya están “preparadas” para comenzar este proceso, en particular, la Unión Europea (UE), también puede fraccionarse en partes separadas. A primera vista, ese desmoronamiento de la UE contradice el proceso de regionalización, pero a veces, para construir algo, es necesario desmantelar otras cosas. Y en este sentido, el llamado colapso económico ocasionado por las realmente necesarias medidas de cuarentena en cierta medida, favorece al aislacionismo en su confrontación con el globalismo.

Sin embargo, si bien los estados económicamente poderosos aún tienen la oportunidad de mantenerse a flote, los países menos estables pueden afrontar un colapso financiero, lo que probablemente conducirá a su desestabilización interna. Por lo tanto, el impacto de la pandemia ya tendría implicaciones políticas muy profundas, y esto ya sería el tema para otro debate por separado …

Continuación en la parte 2

Agencia de estudios geopolíticos “Manara”

Muslim Politic

Comments are closed.